Nos alojamos 2 adultos y 1 niño durante una semana en esta fantástica casa.
Las fotos y la descripción corresponden a la realidad.
Los colchones son cómodos, la cocina está bien equipada, hay lavadora y nos encontramos la casa limpia y con todo en funcionamiento.
Pese ha haber estado en agosto, no pasamos nada de calor y es una delicia cenar en el porche oyendo el ruido de las olas y contemplando un cielo estrellado!
La casa está ubicada delante de una bonita playa, que aún siendo agosto no se llenaba de gente.
Es un lugar estupendo para desconectar, disfrutar del mar y de los deportes acuáticos (al lado hay una fantástica escuela de windsurf y kite: A.S.D. Reef), pero para los que prefieran hacer turismo hay bastante que ver cerca.
Para hacer la compra hay un pueblo muy cerca en el cuál se encuentra lo necesario y a unos 15mn, un supermercado grande.
Los propietarios son encantadores, discretos y a disposición para lo que se necesite (gracias por los higos, estaban deliciosos!).
Es un lugar al que sin duda volveremos!