Una casa rural sin mucho encanto. Estaba limpia pero pasamos muchísimo calor, no dispone de ningún tipo de aire. La noche se hizo eterna con el suficiente calor en la habitación. El chico que estaba allí, suponemos que era el dueño, es una persona muy insulsa, con muy pocos son de gentes. Nada agradable. El desayuno muy escaso, había que pedir todo de una vez y sin opciones a repetir. No volveremos a hospedarnos aquí