Nuestra habitación daba al jardÃn. El mobiliario estaba deteriorado. La bañera tenÃa moho en las juntas y también en las de los azulejos y en el teléfono de la ducha por donde sale el agua y en el cable. La cama muy grande, pero incómoda. Sólo habÃa un tipo de almohada de las muy duras y altas, sin más opciones. En los hoteles de 4 estrellas, siempre ponen dos tipos a elegir., porque no todo el mundo puede dormir en una almohada asÃ. La habitación estaba frÃa. No sabemos si hubo calefacción en algún momento, pero tuvimos que levantarnos por la noche a ponernos ropa encima. Vivimos en el norte y sabemos lo que es el frÃo, pero en la habitación se notaba un helor que no era normal para ser un hotel, supuestamente de esa categorÃa. Sà eran buenas las toallas, grandes y esponjosas.
Para acceder al hotel, tienes que subir bastantes escaleras. Por lo que si vas con maletas, la solución es dar toda la vuelta por fuera, para entrar por la cafeterÃa que da a la playa, atravesarla con las maletas y allÃ, en la parte de atrás, hay un ascensor que te sube a la recepción. Es surrealista...
Ya en el piso de las habitaciones hay distintas alturas, por lo que si te toca como a nosotros, una habitación en la parte baja, tienes que volver a bajar y subir escalones, cargados de maletas. Muy incómodo todo.
Si quieres desayunar, tienes que esperar a las 9.30h que abre la cafeterÃa o coger el coche e irte al centro de la ciudad.
NO VOLVEREMOS NUNCA. NO RECOMENDABLE.