La limpieza no era la mejor, pero se puede estar. Lo que no me gustó fueron los ruidos, en la mañana ponen música sin pensar en el descanso de los clientes. Se oyen los pasos de las escaleras. El 31 de diciembre estuvieron de fiesta en la azotea hasta las 7 de la mañana, y uno va a un hotel para poder descansar, pienso que estaría bien que avisaran de esto a los huéspedes. El personal fue muy amable.