La limpieza perfecta y las camas y almohadas súper cómodas!! El desayuno bien pero podría tener más variedad, poca fruta y piña todos los días. El zumo es de cartón poco saludable. Si bien las camas son amplias, la habitación se queda pequeña, no hay lugar para abrir las maletas y el closet es pequeño también. De las 3 personas que nos atendieron y hacían turnos, el señor adulto el único amable, servicial y siempre atento. A los otros les falta entrenamiento, y actitud, nada negativo pero muy parcos. Primera vez en San Salvador, una experiencia agradable. La ubicación si es un 10