El volumen de la TV era muy bajo y no se escuchaba por el ruido del aire acondicionado que tenía que estar encendido por el calor excesivo de la habitación.
El desayuno estuvo horrible, los chilaquiles eran totopos con agua de tomatillo, el recipiente de la crema todo batido y roto, no daban ganas de agarrarlo, la actitud de las de la cocina fue pésima.
Su transporte no esta disponible los fines de semana, no hay chofer y me parece una estupidez, sin darnos alternativas.
NO RECOMIENDO ESTE ONE CUAUTITLÁN, he estado en otros One y mi experiencia no ha sido tan nefasta como en este One.