Casa típica japonesa, te hace vivir la experiencia. Muy espaciosa. Si es cierto que cuesta un poco acostumbrarse a la casa si eres occidental o si usualmente sueles quedarte en hoteles. Pero al final te acostumbras y se vuelve hasta acogedora. Tiene aire y calefacción y las camas son cómodas. Destacaría que estaba un poco polvorienta y que tienes que salir al jardín para ir al baño o ducharte, lo cual, si duermes arriba, es un poco incómodo, pero nada que no te termines por acostumbras.